{"id":138052,"date":"2023-04-12T12:23:39","date_gmt":"2023-04-12T16:23:39","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=138052"},"modified":"2023-04-12T12:23:39","modified_gmt":"2023-04-12T16:23:39","slug":"iglesia-y-penurias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/iglesia-y-penurias\/","title":{"rendered":"Iglesia y penurias"},"content":{"rendered":"<p>La iglesia, conservando l\u00edneas de\u00a0\u00a0 timidez y falta de combatividad, pone el dedo en la llaga en el Serm\u00f3n de Las Siete Palabras. M\u00e1s que discursos destinados para abordar la situaci\u00f3n eclesi\u00e1stica, es un vistazo a los problemas nacionales que est\u00e1n debajo de la alfombra.<\/p>\n<p>La pesarosa situaci\u00f3n que se vive en los barrios, en la zona rural y en las \u00e1reas \u00a0que se encuentran en las orillas del sistema productivo y social, muy pocas veces trasciende en los medios de comunicaci\u00f3n y en los an\u00e1lisis econ\u00f3micos. M\u00e1s bien son notados cuando se desborda la violencia en torno a ellos.<\/p>\n<p>Es positivo que la iglesia permita \u00a0a los comunitarios y a las religiosas, \u00a0que de viva voz ofrezcan el mensaje-denuncia sobre sus males actuales. Las soluciones est\u00e1n en otras manos, pero es vital y necesario que se haga el examen profundo de realidades que todos viven, y en muchas ocasiones se ahogan y silencian.<\/p>\n<p>Los barrios marginales son canteros en la lucha de pandillas, en el micro-tr\u00e1fico de drogas, en el ej\u00e9rcito de la violencia callejera. Pocas acciones se toman para solucionar esos males, salvo la ayuda alimenticia y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Pero se les deja abandonados a su suerte. En esa zona excluida que s\u00f3lo sale en la prensa cuando se vierte sangre, no hay servicios sanitarios, hay pocas aulas escolares disponibles, lo que multiplica la deserci\u00f3n escolar.<\/p>\n<p>Son espantosas las estad\u00edsticas de las ni\u00f1as embarazadas y de las madres solteras. No hay trabajo, el chiripeo es una forma normal de ganarse el pan diario. Los que se cobijan en techos de cart\u00f3n hacen sus necesidades a cielo abierto, dando paso a que se desaten los brotes infecciosos.<\/p>\n<p>La iglesia cat\u00f3lica tiene representaci\u00f3n en estos sectores. Sus curas y fieles viven all\u00ed, es uno de los pocos estamentos de la sociedad dominicana que tiene contacto permanente con la marginalidad y el abandono extremo. De ah\u00ed que no se justifica que en muchas ocasiones est\u00e9 de espaldas a\u00a0 buscar soluciones a estos males ancestrales.<\/p>\n<p>Hora es de qu\u00e9 se levante la voz\u00a0 de los que dicen representar a los humildes, para que se busquen soluciones a sus problemas centrales. Para el humilde\u00a0 sus cadenas se comienzan a romper con garant\u00edas de comida, de asistencia m\u00e9dica, de educaci\u00f3n y del sacrosanto derecho a la vida.<\/p>\n<p>No puede haber una iglesia que sea complaciente, que calle, que voltee la cara y que cierre los ojos para no ver realidades lacerantes. El mensaje cristiano tiene que ser\u00a0 de redenci\u00f3n, de romper las ataduras que atan a los humildes\u00a0 a una norma de vida intolerable. \u00a1Ay!, se me acab\u00f3 la tinta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La iglesia, conservando l\u00edneas de\u00a0\u00a0 timidez y falta de combatividad, pone el dedo en la llaga en el Serm\u00f3n de Las Siete Palabras. 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