{"id":137706,"date":"2023-04-06T11:51:59","date_gmt":"2023-04-06T15:51:59","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=137706"},"modified":"2023-04-06T11:51:59","modified_gmt":"2023-04-06T15:51:59","slug":"cuento-de-camino-a-mi-hija-le-robaron-el-cerebro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/cuento-de-camino-a-mi-hija-le-robaron-el-cerebro\/","title":{"rendered":"Cuento de camino:  \u201cA mi hija le robaron el cerebro\u2026\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>Por Emiliano Reyes Espejo<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em><u><a href=\"mailto:ere.prensa@gmail.com\">ere.prensa@gmail.com<\/a><\/u><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>L<\/strong>auterio G\u00f3mez llev\u00f3 a su hija al paraje de Palma Sola, en San Juan de la Maguana, donde los hermanos mellizos Romilio y Le\u00f3n Ventura Rodr\u00edguez, quienes crearon all\u00ed un asentamiento para seguir las pr\u00e9dicas del legado de Olivorio Mateo Ledesma (Pap\u00e1 Olivorio). Los vecinos lo convencieron de que fuera a Palma Sola porque en aquel lugar se las pod\u00edan curar.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><em>\u00a0<strong>-\u201cA su hija le robaron el cerebro con una brujer\u00eda\u2026\u201d. &#8211; \u201cEst\u00e1 viva por la misericordia de Dios\u201d,\u00a0<\/strong><\/em>le dijo uno de Los Mellizos al ver a la muchacha.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando G\u00f3mez escuch\u00f3 esas palabras dos gruesas l\u00e1grimas se asomaron a sus ojos. Sinti\u00f3 como si un mazo le\u00a0golpeara fuerte en su cabeza y su rostro cayera de bruces sobre la barbilla como si quisiera esconder su cara. Pero se contuvo para evitar la m\u00e1s m\u00ednima muestra de debilidad y gimoteos. Sec\u00f3 sus ojos con discreci\u00f3n y se dijo para s\u00ed mismo -haciendo gala de hombre macho sure\u00f1o que dicen no temer ni al mismo diablo-:\u00a0<strong>-\u201cLos hombres machos no lloran, no lloran y no lloran, se enfrentan a las circunstancias\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero uno de los curanderos, Romilio El Mellizo, le volvi\u00f3 a remachar en el clavo al expresar ante un G\u00f3mez impert\u00e9rrito y con mirada huidiza:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>\u2013\u201cLo que su hija tiene no es cosa de Dios, a esa ni\u00f1a le echaron una brujer\u00eda endemoniada\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lauterio esper\u00f3 paciente en una larga fila con su hija Juliana para entrar a una especie de choza r\u00fastica para ser atendido por uno de Los Mellizos, en Palma Sola. El curandero estuvo acompa\u00f1ado de un s\u00e9quito de ayudantes uniformados con ropas de color kaki, que se mostraban r\u00edgidos ante los visitantes. Eran \u2013hombres y mujeres que proced\u00edan de diferentes pueblos- y que son llamados \u201cla guardia de Palma Sola\u201d o \u201cla guardia de Olivorio Mateo\u201d, encargada de mantener el orden, la disciplina y organizar las filas de los seguidores de Olivorio que acud\u00edan al lugar.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las personas permanec\u00edan en el peque\u00f1o paraje, ubicado en una zona anteriormente casi deshabitada de San Juan de la Maguana. En el lugar se viv\u00eda y respiraba un sano ambiente de camarader\u00eda. La gente exhib\u00eda all\u00ed un alto gesto de solidaridad y compart\u00eda los alimentos que eran preparados en el mismo lugar.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Llegaban personas de diferentes partes, especialmente de la regi\u00f3n Sur. Algunos iban con sus mulas y burros cargados de v\u00edveres y otros alimentos que entregaban a la guardia de Los Mellizos para consumo de todos los visitantes seguidores de Olivorio Mateo y Los Mellizos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Llegaban a este lugar \u2013igual que Lauterio y su hija- a buscar la sanaci\u00f3n para sus enfermedades, adem\u00e1s de apoyo espiritual. Los m\u00e1s devotos de Olivorio Mateo terminaron qued\u00e1ndose en el lugar que crec\u00eda cada vez m\u00e1s hasta convertirse en un peque\u00f1o poblado carente de servicios elementales.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Juliana, una ni\u00f1a hermosa, de tez blanca y cabello lacio, color negro, era la primera hija Lauterio, quien a su vez era hijo de un familiar del general M\u00e1ximo G\u00f3mez que mientras \u00e9ste se fue a libertar a Cuba, su pariente emigr\u00f3 a la peque\u00f1a comunidad de Monserrate, Tamayo, donde se estableci\u00f3, creando all\u00ed una peque\u00f1a familia.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando Lauterio entr\u00f3 a la consulta y present\u00f3 a su hija Juliana a El Mellizo Romilio. \u00c9sta no pod\u00eda sostener la cabeza sobre su cuello y se ve\u00eda fam\u00e9lica y enferma. El curandero lo mir\u00f3 y rega\u00f1\u00f3 con voz fuerte, autoritaria:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>-\u201c\u00a1Carajo! ahora es que la trae cuando ya casi no se puede hacer nada por ella\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lauterio no sab\u00eda c\u00f3mo explicar la situaci\u00f3n de su hija ante el fuerte vaticinio de este hombre imponente, el cual sigui\u00f3 mir\u00e1ndole fijamente a los ojos, con su pa\u00f1o rojo colocado en la cabeza y un t\u00fabano encendido, en la mano derecha. Pens\u00f3 entonces que todo lo ocurrido en torno\u00a0 al caso de su hija estaba perdido. Esto \u00faltimo porque no hab\u00edan valido para nada sus ruegos a Dios, ni todas las visitas que hab\u00eda realizado a Barahona, Azua y a Santo Domingo, donde los m\u00e9dicos les recetan medicamentos que ve\u00eda que no terminaban de curar a su hija.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Al parecer, \u00e9sta no ten\u00eda una enfermedad de este mundo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando El Mellizo le habl\u00f3 en tono imponente y con una voz como que le surg\u00eda del m\u00e1s all\u00e1, Lauterio balbuce\u00f3 algunas palabras inentendibles queriendo explicar la situaci\u00f3n, pero opt\u00f3 por callar, no encontraba qu\u00e9 decir. El curandero tom\u00f3 a la ni\u00f1a, se la acerc\u00f3 y comenz\u00f3 a pasar las manos sobre su cabeza, la cual\u00a0 apenas pod\u00eda sostener. Se deslizaba de un lado para otro sin ning\u00fan control como \u201cuna mu\u00f1eca de trapo\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Era algo impactante. Juliana no pod\u00eda sostener la cabeza y su cerebro bailoteaba en su interior \u201ccomo una semilla de aguacate\u201d. Solo pod\u00eda tener la cabeza recostada, una vez la soltaba, esta se le inclinaba hacia adelante o hacia atr\u00e1s, sin ning\u00fan soporte, sin la m\u00e1s m\u00ednima fortaleza. No ten\u00eda ni siquiera voluntad para soportar sobre sus desvalidos hombros. Los all\u00ed presentes miraban con pena a la joven, mientras expresaban lamentos y consuelos para su padre.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lauterio cont\u00f3 que cuando El Mellizo, un fervoroso seguidor de Olivorio, lo vio a \u00e9l en Palma Sola que era entonces un lugar envuelto en una aureola de mitos y magia, me mir\u00f3 fijamente a los ojos, y dijo en un angustiante lamento:\u00a0<strong><em>-\u201cPobre ni\u00f1a\u2026\u201d<\/em><\/strong><em>.<\/em>\u00a0El curandero realiz\u00f3 un ceremonial en torno a Juliana y luego le hizo un ensalmo. Pidi\u00f3 entonces que le llevaran ramos verdes de hojas de palma recogidas en los montes adyacentes, las cuales pasaban por todo el cuerpo de la joven mujer. En ese momento solicit\u00f3 a sus guardianes salir del lugar y lo dejaran solo con Lauterio y la hija.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>-T\u00fa dices que quiere a tu hija, pero no la quiere n\u00e1 \u00bfc\u00f3mo pudiste llev\u00e1rsela a esa mujer?\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0dijo a Lauterio quien era un devoto de Olivorio. Aquel hombre cargado de angustia no se repone de las fuertes palabras que le encar\u00f3 el curandero:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>-\u201cA esa joven la iban a matar por unas tierras que dejaron tus padres, los cuales murieron de forma muy misteriosa y sin que ustedes se percataran\u201d. \u2013\u201cEsa maldad la est\u00e1 haciendo un familiar suyo a quien usted quiere mucho. Tienes que cuidarse de esa persona, ella no es buena y no se detendr\u00e1 hasta destruirlo a usted, su familia y logre su objetivo, apropiarse de las tierras\u201d,<\/em><\/strong><strong>\u00a0<\/strong>se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>-\u201cPero no se preocupe, vamos a curar a su hija\u201d. -A ella-agreg\u00f3- le robaron el cerebro con una brujer\u00eda diab\u00f3lica, sin que tenga culpa de ser la principal heredera de las tierras de tus ancestros\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Y a seguidas Romilio advirti\u00f3 a Lauterio:<strong>\u00a0<em>-\u201cSiga creyendo en esa familia suya, esa mujer es una sat\u00e1nica mala y no se detendr\u00e1 hasta que logre destruir su familia\u201d<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lauterio narr\u00f3 a Romilio El Mellizo de Palma Sola, que hac\u00eda cierto tiempo fueron invitados a una comida por parte de su prima Zura, \u2013familia de ambos-que viv\u00eda en\u00a0 la comunidad de Monserrate. Ella se esforz\u00f3 para que participaran en un ritual a un Pap\u00e1 Boc\u00f3 o Papa Legba- en la jerga vud\u00fa-, donde se \u201cles montan unos esp\u00edritus a las gentes\u201d para supuestamente mejorar la suerte.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Extra\u00f1amente, la mujer pidi\u00f3 con insistencia que llevaran a Juliana porque, seg\u00fan \u00e9sta, le iba a preparar \u201cun resguardo\u201d para que nadie le hiciera da\u00f1o en el futuro.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>-\u201cAh\u00ed fue que le tendieron la trampa\u201d,<\/em><\/strong><strong>\u00a0<\/strong>expres\u00f3 el curandero.<strong>\u00a0<em>\u201cEn aquel momento<\/em>\u00a0<\/strong>\u2013agreg\u00f3-<strong>\u00a0<em>se aprovecharon para robar el cerebro de su hija, pero el demonio no hizo el trabajo completo y apenas logra quebrar su cuello\u201d<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>La t\u00eda Zura<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ya siendo una adulta Juliana mencion\u00f3 que fue llevada al paraje de Monserrate. All\u00ed una prima de sus padres hizo una ceremonia de brujer\u00eda y \u00e9sta, que ella llamaba La T\u00eda Zura, esper\u00f3 a su familia con un banquete. Prepar\u00f3 una mesa de gran tama\u00f1o debajo de una enramada, con un mantel rojo, brillante, reluciente, rebosante de comida. En esa mesa hay un pollo enorme como si fuera un pavo. Tambi\u00e9n, ten\u00eda panes, una vasija con manteca de coco, refrescos rojo, amarillo y de color uva o morado.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>-\u201cPusieron dos bateas al lado, una de zinc y otra de pl\u00e1stico, para que yo me ba\u00f1aba con sangre de animales\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0expres\u00f3.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cont\u00f3 que aunque era una ni\u00f1a ella entr\u00f3 a la pubertad. Record\u00f3 el af\u00e1n que ella ten\u00eda para que participara en la ceremonia<strong><em>. \u2013\u201cEn una mesita que reserv\u00f3 para m\u00ed, ten\u00eda una comida sobre un pa\u00f1o blanco para que yo comiera un chin de pollo sancochado. Quiso, y con mucha insistencia, que ingiriera un pedacito del pollo y de cada uno de los alimentos que puso en la mesita\u201d<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hab\u00eda colgado \u201cun colador de caf\u00e9 gigante, bien grande\u201d, ubicado en un extremo de las mesas. Tambi\u00e9n, \u201cun puerco gigantesco, tan grande, pero tan grande que parec\u00eda una vaca\u201d. El enorme animal miraba fijamente a las personas, especialmente a ella, lo cual le produc\u00eda temor y entonces pidi\u00f3 a su padre que regresaran a su casa en Tamayo, apenas a unos diez kil\u00f3metros de Monserrate.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero su padre Lauterio actuaba como un aut\u00f3mata. No le hac\u00eda caso, se plegaba a todo lo que Zura le ped\u00eda y como \u00e9sta se lo solicit\u00f3, opt\u00f3 por permanecer en aquel lugar. Luego, como parte de la diab\u00f3lica ceremonia, la hicieron ba\u00f1arse con todo y ropa en las dos bateas \u201cy el agua que le echaron por encima de la sangre la pusieron en una mesita debajo del altar\u201d. En el \u00ednterin, \u201cprendieron dos velas al rev\u00e9s\u201d y las colocaron sobre el altar.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En tanto, Lauterio observaba y hac\u00eda todo lo que le dec\u00eda su prima Zura, quien actuaba acompa\u00f1ada de un fornido negro de unos siete pies que llamaban Mand\u00edn. Era un hombre alto y musculoso, con ojos y cabellos rojizos. Nadie en Monserrate nunca supo su procedencia, se rumoreaba que \u00e9ste, de tez extremadamente negro azulado se apareci\u00f3 un d\u00eda donde Zura y a partir de entonces se convirti\u00f3 en una especie de esclavo que hac\u00eda mansamente \u00a0todo lo que ella le indicaba. El reci\u00e9n llegado fortach\u00f3n no ten\u00eda que usar su fuerza descomunal para atemorizar a las gentes del poblado, a \u00e9l solo bastaba con que las mirara con sus ojos colorados y fulgurantes. Que se supiera, la \u00fanica misi\u00f3n visible del mismo era llevar a pastorear las vacas y a otros animales de tama\u00f1os enormes que Zura criaba en tierras adyacentes a su casa.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Al d\u00eda siguiente de realizar esta rara visita a Monserrate, Juliana amaneci\u00f3 como una son\u00e1mbula y su cuello no pod\u00eda sostener su cabeza que entonces ten\u00eda que permanecer recostada de algo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s de visitar a los m\u00e9dicos y no encontrar respuesta a esta enfermedad, Lauterio y su hija Juliana visitaron Palma Sola donde fueron asistidos por Los Mellizos devotos de Olivorio, quienes ensalmaban personalmente a la joven. Los viajes lo realizaron en mulos y caballos por los viejos y empedrados caminos de Santana y Guanarate. Pasaban por algunos poblados de San Juan de la Maguana y desde all\u00ed se trasladaban al campamento o peque\u00f1o poblado de Palma Sola.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Juliana se fue sanando poco a poco.\u00a0<strong><em>\u2013\u201cOlivorio a trav\u00e9s de Los Mellizos me hizo unos ensalmos y me fui mejorando\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0dijo con aire de satisfacci\u00f3n.\u00a0Por agradecimiento decidieron quedarse un tiempo en el m\u00edstico lugar. Despu\u00e9s viajaban all\u00ed los fines de semana. En Palma Sola se integr\u00f3 a ayudar en asuntos de enfermer\u00eda y a cuidar ni\u00f1os enfermos. Su padre Lauterio se alist\u00f3 en la Guardia de Palma Sola y viajaba todos los fines de semana a hacer servicios voluntarios, ya que durante los dem\u00e1s d\u00edas laboraba en el ayuntamiento de Tamayo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A \u00e9ste, despu\u00e9s de todo, lo acompa\u00f1\u00f3 la suerte. La semana que no fue a Palma Sola tropas del ej\u00e9rcito y la polic\u00eda asaltaron el lugar y fueron enfrentados por los seguidores de Olivorio y devotos de Los Mellizos. Se produjo una verdadera masacre en aquel santuario, el cual dej\u00f3 decenas de muertos. El gobierno envi\u00f3 a all\u00ed un contingente militar. \u201cDurante los acontecimientos, result\u00f3 muerto este general de brigada Rodr\u00edguez Reyes, que comandaba las tropas militares, y result\u00f3 herido el entonces mayor Francisco Alberto Caama\u00f1o De\u00f1\u00f3. Se dijo entonces\u00a0<em>que \u201cel m\u00f3vil\u00a0<\/em><em>fundamental lo constituy\u00f3 la intenci\u00f3n de aniquilar un movimiento de car\u00e1cter mesi\u00e1nico y popular que, a comienzo de los a\u00f1os 60, segu\u00eda las pr\u00e9dicas de Olivorio Mateo\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lauterio conserv\u00f3 por un buen tiempo el uniforme kaki de Los Guardias de Palma Sola que us\u00f3 entonces y lo atesoraba como una conmovedora experiencia y un nost\u00e1lgico recuerdo. Juliana, en tanto, se traslad\u00f3 a la capital y all\u00ed procre\u00f3 una gran familia. Cuando yo la visitaba en su residencia de Buenos Aires, del sector de Herrera, me dec\u00eda llena de entusiasmo:<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>-\u201cSab\u00eda que vendr\u00eda una visita, se lo dije a mis hijos, hoy me visita un ser querido\u2026\u201d.<\/em><\/strong><strong>\u00a0<\/strong>Preparaba entonces un brindis para su visitante.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cuando le pregunt\u00e9 c\u00f3mo se enteraba de manera anticipada de las visitas, me respondi\u00f3 que era a trav\u00e9s de un grillo.\u00a0<strong><em>-\u00bfC\u00f3mo as\u00ed?,<\/em><\/strong>\u00a0pregunt\u00e9 con curiosidad.\u00a0<strong><em>-\u201cOh, el grillo activa su canto de manera insistente desde que yo despierto\u201d.<\/em>\u00a0<\/strong>Eso solo ocurre el d\u00eda en que ella va a recibir una visita en su hogar. Aquel extra\u00f1o insecto enmudeci\u00f3 mientras la visita permanec\u00eda en su casa y volv\u00eda a cantar despu\u00e9s que se marchaba. Para ella esa era una se\u00f1al de que, gracias a Dios, hab\u00eda recuperado sus facultades cerebrales y aquellos dones divinos que siendo una adolescente les permit\u00edan hacer adivinanzas de los n\u00fameros de la Loter\u00eda, volvieron a ella, lo que serv\u00edan de halagos para su familia y allegados.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hab\u00eda recuperado el cerebro que le robaron en su ni\u00f1ez.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>*El autor es periodista.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Emiliano Reyes Espejo ere.prensa@gmail.com Lauterio G\u00f3mez llev\u00f3 a su hija al paraje de Palma Sola, en San Juan de la Maguana, donde los hermanos mellizos Romilio y Le\u00f3n Ventura Rodr\u00edguez, quienes crearon all\u00ed un asentamiento para seguir las pr\u00e9dicas del legado de Olivorio Mateo Ledesma (Pap\u00e1 Olivorio). 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