{"id":127411,"date":"2022-11-08T11:52:52","date_gmt":"2022-11-08T15:52:52","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=127411"},"modified":"2022-11-08T11:52:52","modified_gmt":"2022-11-08T15:52:52","slug":"la-ciudad-abandonada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/la-ciudad-abandonada\/","title":{"rendered":"La ciudad abandonada"},"content":{"rendered":"<p>Las lluvias e inundaciones de pasados d\u00edas desgarraron la m\u00e1scara de grandeza, oropel y transformaciones del Gran Santo Domingo,\u00a0\u00a0para presentar la faz\u00a0\u00a0normal y cotidiana de una ciudad sometida al descuido, la suciedad, la indolencia, y donde se mantienen los rasgos del conglomerado bananero.<\/p>\n<p>Cuando no se sabe la cantidad exacta de habitantes de la Capital dominicana, y se prepara el censo para determinarlo, la sorpresa de unas lluvias que no pudieron ser seguidas en forma preventiva por la falta de un radar, nos trajo a la realidad.<\/p>\n<p>Se eleva la ciudad en forma de mini-rascacielos,\u00a0\u00a0pero no logra dar un salto\u00a0\u00a0por encima de la podredumbre. En las zonas m\u00e1s exclusivas, el agua y el lodo penetraron hasta el primer piso y los parqueos soterrados. Una muestra de lujo y miseria\u00a0\u00a0que muchos quisieron borrar.<\/p>\n<p>En la riqueza de las torres se piensa siempre que las inundaciones son parte de la vida cotidiana de los barrios marginados, pero no, la irresponsabilidad de los ayuntamientos y el descuido de los ciudadanos, est\u00e1 arrabalizando\u00a0\u00a0todas las \u00e1reas.<\/p>\n<p>Ya no se puede pensar en salir con los carros con vidrios entintados, o espejuelos oscuros, para no percatarse de que la miseria ronda y que es nauseeabundo el olor que sale de cada calle. No lo pueden\u00a0\u00a0ocultar los finos perfumes franceses, que son vencidos por las emanaciones de los basurales.<\/p>\n<p>Es una fina lecci\u00f3n de que la ciudad es de todos, que cada ciudadano debe cuidarla, o vendr\u00e1 el desastre. Los indiferentes de ayer, siguen siendo los indiferentes de hoy. Cuando sale el sol, y hay una nueva edici\u00f3n del peri\u00f3dico, los efectos de las lluvias son f\u00e1bulas para una tarde de tragos, de caf\u00e9 o de t\u00e9.<\/p>\n<p>Pero la ciudad necesita que se le rescate. La falta de desag\u00fces naturales causa\u00a0\u00a0serios problemas en d\u00edas de lluvias. El drenaje pluvial est\u00e1 tapado, inservible y a nadie le interesa. Dolor de pecho por los estragos de un aguacero de tres horas, y despu\u00e9s el olvido, voltear la p\u00e1gina y entrar en el nuevo tema de actualidad.<\/p>\n<p>Es el palpitar de una ciudad donde se pisotea al que se cae. Es la estampida de los que tratan de llegar al bote salvavidas de un barco que naufraga, mientras los de\u00a0\u00a0camarotes de primera clase miran desde arriba, pensando que el desastre no los alcanzar\u00e1 a ellos..<\/p>\n<p>La ciudad est\u00e1 agonizante desde hace mucho tiempo. Presenta las dos caras de la vida y la muerte, del desarrollo y el subdesarrollo, de las grandes torres y de la miseria de las ca\u00f1adas.<\/p>\n<p>Cuando desaparezca la vanidad de vanidades, por\u00a0\u00a0la riqueza perdida, por los cambios sociales, o por el trueno de la muchedumbre sin rostro, se recordar\u00e1 que todo va a un mismo lugar, todo es hecho de polvo. y todo volver\u00e1 al mismo polvo. \u00a1Ay!, se me acab\u00f3 la tinta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las lluvias e inundaciones de pasados d\u00edas desgarraron la m\u00e1scara de grandeza, oropel y transformaciones del Gran Santo Domingo,\u00a0\u00a0para presentar la faz\u00a0\u00a0normal y cotidiana de una ciudad sometida al descuido, la suciedad, la indolencia, y donde se mantienen los rasgos del conglomerado bananero. 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