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Nacionales

El Instituto Schiller, presentará programa para desarrollar Haití y República Dominicana: derrotar la geopolítica y garantizar la prosperidad del vecino

El llamado de atención del Instituto Schiller, ante el olvido mundial de Haití, mueve las conciencias de los ciudadanos del mundo. Es el momento de garantizar, como decía Frederick Douglas, respecto a la esperanza de lo que debía ser esta pobre nación y luego Lyndon LaRouche, que después del terremoto del 2010, exigía el compromiso del gobierno de los Estados Unidos para una acción inmediata en la recuperación, y reconstruir Haití hasta restablecer su soberanía eficiente. Hoy el mundo observa absorto, como EU pretende expulsar a miles de refugiados, haitianos en su mayoría, haciendo “oídos sordos” a la situación cada vez más trágica de esta pobre nación, por ejemplo, solo en el tema alimentario, tal como el propio David Beasley, director del Programa Mundial de Alimentos, informó sobre la falta de comida para casi el 40% de la población (4 millones de personas).

La noticia buena es que el Instituto Schiller, está trabajando en una alternativa programática, para el desarrollo de Haití y el papel que puede jugar República Dominicana, para el mutuo beneficio.

Un poco de historia.

La propia historia de los acontecimientos en la isla determinó, que por la geopolítica imperial se crearan dos naciones. Los acuerdos de paz entre Francia y España dieron como colofón la existencia de una zona de influencia francesa y una zona de influencia hispana (tratado de Basilea). Peña Batlle es de los pocos historiadores dominicanos que estudia las etapas previas, cuando los españoles que vivían en la isla definieron los preámbulos de la nacionalidad a través de sus acciones en las “cincuentenas”. Poco homenaje a los luchadores de ese entonces por una sola nación en la isla. Errores históricos-estratégicos como las devastaciones de Osorio complementarían las condiciones para darle “derecho” a Francia de partir Quisqueya.

Por lo menos esto no fue tan traumático y desgarrador, comparado con otros crímenes en nombre de la geopolítica. Por ejemplo, pongo este solo ejemplo, ya que existen muchísimos casos de estos repartos por intereses imperiales. El caso de los británicos con los kurdos. Los desaparecieron como estado nacional y los repartieron entre Irán, Irak, Turquía, Siria principalmente y en otras áreas de menor influencia como en Armenia y Azerbaiyán entre otros. El Kurdistán desarmado por la geopolítica de manufactura británica, para dejar siempre puntos calientes que no tienen solución y luego pueden manipular para favorecer sus intereses del momento, es la esencia de la geopolítica.

Pero, el desarrollo de los acontecimientos históricos ha repercutido profundamente en la historia de Quisqueya. Recordemos que Haití, primero Saint-Domingue, es la primera nación (1804) en declarar su independencia, y de paso ser la primera nación negra que declara su independencia. Aparece el papel histórico de Toussaint Louverture, como líder de este proceso, aunque no vio la independencia de la luego naciente Haití. Acabo en las cárceles de Napoleón Bonaparte, donde falleció.

Haití era una colonia próspera que colaboró en el avituallamiento a las fuerzas de la revolución americana dirigida por los discípulos de Benjamín Franklin, como es el caso de George Washington. Alexander Hamilton, colaboró en el desarrollo de la primera constitución haitiana en ese periodo, Francia tenía mucha influencia en la zona francesa de lo que se llamaba la Luisiana. Los manejos diplomáticos de la naciente nación haitiana tuvieron que ser muy especial porque era un pequeño país que tenía que manejarse con las potencias imperiales de ese tiempo que se enfrentaban por Estados Unidos como es el caso de Francia, España, Gran Bretaña.

Con Dessalines se impone con fuerza, como una operación de venganza, fácilmente manipulado por los británicos para acabar con los colonos blancos, que tuvieron que salir huyendo, antes de perder su vida, aunque a muchos no les dio tiempo; como ocurrió en muchos casos ante las hordas sangrientas que inician la destrucción de las bases del pueblo haitiano. Desde ese tiempo ya se perfilaba la manipulación de la negritud.

Muchas epopeyas tienen este valiente pueblo condenado hace muchos años a ser el país más pobre de occidente.

Haití que devino a la vida independiente, casi dos décadas después invade a la naciente República Dominicana, por 22 años, ya debilitada por la traición de algunos dominicanos que deseaban que volviera al colonialismo español y en este proceso tuvo que luchar con Haití para lograr su independencia política definitiva (1844).

Ese hecho marco el caldo de cultivo necesario para impulsar, el odio “artificial” hacia Haití y sus ciudadanos, por parte de algunos sectores dominicanos que desde aquella época han manipulado a la población dominicana a un odio hacia su vecino. Europa es un continente donde se han librado muchas luchas armadas, guerras, persecuciones por ideas, por raza, etc. Sin embargo, la única forma de lograr la paz ha sido el perdón mutuo y prepararse para dar un paso que pueda fortalecer no a la geopolítica imperial que siempre ha planteado el “divide y vencerás” y sino el principio fundamental que viene desde la paz de Wesfalia que “el bienestar del vecino” es la piedra angular clave para la paz. Y que es la clave para desarrollar nuevas relaciones con Haití. Hoy en día Helga Zepp y el movimiento en torno a ella, representa esa orientación a través de lo que llama la “coincidencia de opuestos”.

Se han ido creando históricamente una serie de barreras de los que previamente son parte de la influencia de las grandes potencias para manejar geopolíticamente el problema dominico haitiano. Creando una forma de chauvinismo extremo que llega a las calenturientas mentes de algunos de ellos, que son tan radicales, que desearían tener un muro de poco mas de 400 km en la frontera, como si eso fuera la solución decisiva.

Los haitianos han sido víctimas de todo un proceso de ingeniería social para mantenerlos como un pueblo atrasado. Por ejemplo, La llamada cultura del “Vudú” es una operación de ingeniería social para mantener al pueblo haitiano en la irracionalidad casi primitiva. La maestra de Papa Doc. Era norteamericana y era la de mayor influencia en eso de impulsar el culto “Vudú”.

Nuestros vecinos años atrás fueron víctimas de un terrible terremoto en el que murieron casi 300 mil personas y presentaba la dramática situación de un pueblo carente de infraestructura mínima para sobrevivir.

Otrora, su necesidad de sobrevivir los llevo a cruzar la frontera dominicana, para en el mejor de los casos ser comprados para cortar la caña dominicana, esto de los bateyes en dominicana mayormente tiene un aroma de un pueblo que era arriado como animales por los contratistas de ambos países que pagaban como se paga a cualquier cabeza de ganado para transportarlo y hacer que, en estos bateyes, donde los baños son los cañaverales, sean su lugar de vida.

Pero, a pesar de estas condiciones, muchos de ellos se quedaban cada vez que acababa la zafra y fueron quedándose y uniéndose en muchos casos con dominicanos y dominicanas y muchos de sus hijos nacieron en su nuevo mundo, donde por lo menos, a pesar de las condiciones de vida, era mejor que en su país. Han pasado muchos años y hay una población de descendientes haitianos que han nacido en República Dominicana. Los que le hacen el juego al imperio hablan del “Jus sanguis” como si el pueblo dominicano fuese una raza especial, como por ejemplo lo planteaba Adolfo Hitler con eso he la raza aria, o con la necedad japonesa de no permitir que cualquiera se vuelva japonés por el asunto de sangre. Pero, de ¿qué sangre hablamos en la República Dominicana? Somos bien mezcladitos, el resto son prejuicios por efectos claramente determinados por el problema racial de la negritud.

Los haitianos por muchos años han ayudado a los dominicanos en los trabajos más duros, en los ingenios azucareros, hoy están en la construcción, venden jugo de naranja, y hacen múltiples áreas, cosechan el café, cacao etc. Ellos han reemplazado a los dominicanos que salieron a otros lugares y los hemos condenado desde hace mucho.

Nacionalismo no es igual a chauvinismo.

Ya no es posible tener una isla con una sola república, por un acuerdo de imperios, somos dos países en una misma isla, ni siquiera Chipre se puede acercar a esto, ya que es más pequeña, y por la fuerza Turquía cogió lo que consideró su parte. El caso dominicano-haitiano es complejo y especial.

La única salida: Garantizar la prosperidad del vecino.

Los que han encabezado la oposición contra Haití es un pequeño grupo, que, en su mayoría, representa a los intereses foráneos que manejan la geopolítica como método de establecer relaciones, es decir crear siempre condiciones calientes para que la paz sea imposible. Y eso es lo que debemos tratar de derrotar.

Es imposible pensar que no habrá una relación de dominicanos y haitianos, es imposible pensar que los haitianos solo son buenos en algunas cosas y las otras las rechazamos, dicen que traen todas las enfermedades, que tampoco es una verdad absoluta. Están más expuestos porque la infraestructura médica es parecida a los países africanos más atrasados.

En Haití si salen en una yola la armada de EEUU los regresa, su única válvula de escape es RD. Pero, mientras estos tontos hablan a la comunidad internacional que no tiene representación alguna, deben empezar a pensar en el papel que juegue dominicana para apoyar políticas especificas parecidas a un mini plan “Marshall” para Haití, República Dominicana tiene una relación especial, la que no puede abandonar.

Los haitianos, en la mayoría de los casos, no desearían estar en dominicana, hay que reconocer que, en la mayoría de los casos, no reciben el mejor trato. Pero vienen, en la mayoría de casos, porque no tienen muchas opciones para escoger, es un asunto de vida o muerte

La presencia de descendientes haitianos que son dominicanos no se debe contar como si fuera población golondrina, sino, son parte integral del país. Lo que, si se tiene que contar son los ciudadanos de diferentes países, incluidos haitianos que vienes de paso, sean turistas o de cualquier otra índole.

¿Cómo podemos garantizar la prosperidad del vecino?

Esa es la pregunta que debemos ponernos a pensar, y salir de las acciones antihumanas de esos “chauvinistas”, que muestran rechazo absoluto a una relación con los haitianos.

No los podemos matar, no los podemos tirar al mar ya que la armada de USA los devuelve, pero, tampoco los podemos abandonar, esa es la responsabilidad del liderato dominicano a una situación especial.

Las necesidades del pueblo haitiano son tan grandes, que ahora existe más población en dominicana que, en Haití, es decir que su tasa de natalidad ha bajado y seguro que seguirá bajando, comparada con RD, por sus ascendentes necesidades materiales no resueltas.

En el 2010, un terremoto, devastó Haití, con cerca de 300 mil víctimas humanas. La poca infraestructura que tenían quedó reducida casi hasta condiciones de inacción. Luego en el 2021, no solo ocurrió otro terremoto, sino que las tormentas, también lo golpearon, aunque murieron poco más de 2 mil personas, y casi 150 mil entre heridos y los que perdieron sus bienes, bajos números comparados a la hecatombe del 2010, dan una idea de la terrible situación haitiana.

República Dominicana, siempre ha colaborado con el pueblo haitiano, a pesar de las diferencias. En este caso, por la frontera, nunca se cerraron los mercados de abastos para este sufrido pueblo, ni siquiera cuando en el siglo pasado, con motivo del golpe del general Cedras se decretó, una prohibición total a las importaciones haitianas, por acciones punitivas, específicamente de los EEUU y sus aliados, que acabaron destruyendo la gobernabilidad en dicha nación hasta nuestros días. Y lo que es peor, mantuvieron el atraso y la destrucción de Haití hasta ahora.

Dos soluciones planteadas y las dos saboteadas.

En el 2010 la propuesta del ahora desaparecido, estadista norteamericano Lyndon H. LaRouche, que mediante comunicación al presidente Obama, le pidió, la necesidad de reconstruir Haití, ya que EU tenía una responsabilidad especial. Solo hay que recordar que Alexander Hamilton ayudo a la naciente nación haitiana en la elaboración de su primera constitución, como lo digo en párrafo anterior. LaRouche planteó, primero la necesidad de acción inmediata del Cuerpo de ingenieros del ejército de los EU, para trabajar en el rescate y reconstrucción de los bienes de las víctimas del terremoto, ubicándolos en lugares que también los defendiera de las tormentas y huracanes y también un plan sanitario de emergencia. Y segundo, el propuesto de firmar un acuerdo con Haití por 25 años, para asegurar la reconstrucción del país de manera que sea un país que funcione y pueda sobrevivir y restablecer su soberanía eficiente. Ver completo https://larouchepub.com/pr/2010/1002222lar_haiti.html.

Como es fácil suponer, Obama rechazó esta propuesta, más se dedicó a formar la “República de las ONGs” con mucho dinero, pero, también dilapidando a manos llenas sin ningún resultado. Hubo el trascendido que también el FMI se opuso a esta propuesta. Como también a la segunda.

Luego en el 2017 el Instituto de diseño e investigación en ingeniería municipal del suroeste de China, unida a la empresa haitiana Bayti Ayti, presentaron otra propuesta para invertir 30 mil millones de dólares para la reconstrucción. Ver (https://youtu.be/I06mAiPRrqY ) Ese último proyecto se saboteo también, sobre todo por la posición anti china de sectores del Departamento de estado de los EU, más sectores influyentes de dominicanos. La inversión iba a la reconstrucción de Puerto Príncipe, agua y desagüe, carreteras, energía, y reforestación. Hoy con cualquiera de estos dos proyectos tendríamos de manera excepcional, otro tipo de relación.

Es decir, esas voces están como el perro del hortelano” No comen, ni dejan comer” Desde que expulsaron a Cedras hasta la fecha son casi 30 años más perdidos, la irresponsabilidad de la Naciones Unidas y de algunas potencias que lo integran, en lugar de impulsar el desarrollo, lo sabotean. Son más eficientes en acciones punitivas, tipo “Afganistán”, que en garantizar el desarrollo y esto tiene que cambiar dramáticamente.

Hoy el gobierno dominicano tiene una oportunidad de oro para apoyar estas iniciativas, que al corto plazo nos libraría de los graves problemas sociales que se están incrementando por el tema haitiano. Y esto se tornaría explosivo. La solución es clara, será, el beneficio del vecino, la piedra angular de la Paz de Wesfalia, puesta en práctica en estos difíciles tiempos. En esto el Instituto Schiller está preparando una propuesta, por lo menos para pensar como adultos para una solución de mutuo beneficio, que pueda ser un ejemplo para el mundo.

Haití si tiene salida y debemos movernos para que esto sea así.

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