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Sun, Jul

Wito Elías y Jaime Fernández Lazala me llevaron al CAH, una ruta solitaria

Vida Social
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Wilfredo Elías Mota (Wito) y Jaime Fernández Lazala, mis dos grandes hermanos bohemios y soneros, me llevaron hace años al Club de Arroyo Hondo, capital del son villamellero, hainero, de Borojol, Villa Consuelo, Sabana Pedida y otros puntos del Gran Santo Domingo.


Ese Club es también capital del merengue de salón, típico, salsa, bachata y bolero.
Wito Elías y Jaime me convencieron del ambiente sonero, bohemio, merenguero y jamás he dejado de respaldar ese gran club, donde cultivé una gran amistad con Bartolito Chalas, líder de Los Bravos del Son, de Villa Mella, como con el maestro Félix del Rosario, Frank Cruz, Jairon, Elpidio, Duarte, Cuso Cuevas y otros músicos de Los Magos del Ritmo.
15055881 1364381880238817 4847859713039246367 nLo mismo que con Ely Rivera y los integrantes de la Perla Sonera, Los Hermanos Heredia, Faena, Colando Café, Sonia Cabral y Los Científicos del Son, Bombillo y Los Nuevos Soneros de Haina, Los Antillanos, Grupo Perla, Club Nacional de Soneros, Juancitón, Kundengo, soneros de Villa Mella, que forman parte del desarrollo histórico sonero en el país.
Una amistad especial obtenida en el piano bar de ese club es la que he mantenido durante años con el maestro Orlando Félix, Benjamín y Larry Olivero, pianistas. Lo mismo que con el fallecido pianista Luis Manuel, ido a destiempo.
En el piano bar del Club Arroyo Hondo amplié mi amistad con la fallecida merenguera Verónica Medina, quien era invitada los domingos del exitoso artista Omar Lovelace.
Asisto con puntualidad del Club Arroyo Hondo, donde he ampliado los vínculos de amistad con otros muy buenos amigos, comenzando con los integrantes del Grupo Los Bohemios, Manolín Ramos, Violeta Joa, Pablo Báez, Carmen Muñoz, Silvia Terrero, Marino y Carmen Susana y otros excelentes amigos que aman la música.
Compartir con Diomedes Castillo, Darío Andújar, Grecia Ríos, doctor Pappy Fernández, Ángel Bienvenido Peguero y su esposa, Altagracia Domínguez ( La Muchachita que Canta), Joan Pichardo, Nilda Infante, los esposos Newton y Mildred Vanderhorst, Carmen Muñoz, Manuel Ramos, José Daniel Calzada y su esposa, con Omar Lovelace, Julio Rincón, Pablo Báez Brito, Ana Imbert, José Miguel Neder y Brigitte, Doctor Moore y su esposa, como directivos y otros socios del CAH, fue un acto permanente de Wito Elías.

12009744 127428244274287 220237175156974815 nLA FALTA DE WITO ELÍAS
Wito Elías se marchó de este mundo y hace mucha falta. Lo recuerdo siempre, el mundo necesita muchos Wito Elías, quien en sus últimos días disfrutaba cantando El Pato Macho, composición de su gran amigo inseparable Chery, interpretada con regularidad por su hermano de siempre Jaime Fernández Lazala en las Tertulias de Primicias y otros eventos sociales. Es un acontecimiento disfrutarla también con Chery.
Wito Elias dejó un gran legado en el Club de Arroyo Hondo y en el Grupo de Los Bohemios.
Wito fue un cultivador de amigos y se engrandecía cuando tomaba su guitarra, su sombrero de bohemio y contaba sones y canciones rompe venas.
La última vez que cantó sus sones y boleros con los bohemios fue en un cumpleaños de Violeta Joa en el sector de Los Cacicazgos, en esta capital, donde disfrutó junto a su inseparable hermano Chery su sancocho criollo con varias carnes, arroz blanco y aguacate.
Años antes de su muy sentido fallecimiento, Wito buscó con Jaime en Villa Mella al músico cuatrista Kundengo Minier, sonero desde niño, para que se integrara ocasionalmente a tocar junto a los integrantes de Los Bohemios, incluyéndome con el bongó.

12006152 127431237607321 5184658819818050403 nLA AUSENCIA DE JAIME FERNANDEZ LAZALA
En cuanto a Jaime y a su esposa Emma, no me acompañan, hacen su vida en otro importante club del Distrito Nacional, pero confieso la necesidad de que retornen homenajeados al Club Arroyo Hondo para bailar elegantemente el son en un mosaico, como lo hacían años atrás.
Cada vez que Jaime y Emma salían a la pista del piano bar, el cantante de La Perla Sonera le decía licenciado a Jaime, saludando su alegría sonera y demostrando la calidad de baile con su compañera de toda la vida.
La presencia de Jaime y Emma coincidía con los pasos soneros de Wito Elias, El Hijo de Bonyé y otros bailadores soneros estrellas en la capital dominicana.
De vez en cuando Jaime y Wito subían a la tarima para cantar sones y recibían aplausos de sus amigos en el CAH.
Jaime y Wito decían en alto voz Juan Gomero, refiriéndose a uno de los primeros merengues en la historia de la música. Lo Hacían cuando Orlando Félix tocaba junto a un pianista en el piano bar.
Una práctica jocosa de Wito y Jaime era que pedían platos con yuca y huevos en noches soneras en el piano bar, lo que también era disfrutado por sus amigos.
Wito, amante de los productos naturales, gustaba del pan con ajo y de los sones que solicitaba a Bartolito y Los Bravos del Son, como de los merengues, boleros y otros temas de Félix del Rosario y Los Magos del Ritmo.
Elías fue un armador de juntes bohemios en su residencia en el sector de San Gerónimo, acudía a las que organizábamos en nuestra casa, encuentros de Primicias y Coopprimicias en la finca del IDIAF en Baní, en la casa de Los Joa en Juan Dolio y Los Cacicazgos, en la casa de Jaime Fernández Lazala y otros lugares.
Además, en noches bohemias en el Club Deportivo Naco y los inolvidables encuentros con Orlando Félix, Benjamín Matos, Larry Olivero y otros músicos de alto vuelo.
Cada vez que me dirijo al CAH siento la ausencia de Wito Elías y Jaime Fernández Lazala, quienes me llevaron a ese Club y ahora siendo su ausencia. Jaime Fernández Lazala debe ser recibido con una banda de música, afectos de sus hermanos arroyondinos y sumarse a las bohemias de esta organización, una de las más completas de la capital dominicana.

13769482 304399459910497 2039937209897112313 nWITO Y LOS SONEROS
En el sagrado lugar donde se encuentre, a Wito le harán falta la bohemia y el son de Piro Valerio y La Mulatona; los temas de Eduardo Brito, del Sexto Enriquillo, del Sexteto Banilejo, de Cuco y Martin Valoy con Los Ahijados, los sones de Cheche Abreu, de Los Soneros de Haina, de Bartolito y Los Bravos del Son, Sonia Cabral y Los Científicos del Son, Los Hermanos Heredia, La Perla Sonera, Kundengo Minier y la Potencia del Son, Son Santiaguero, Compay Segundo, Cuso Cuevas y sus soneros, Grupo Maniel, Bonyé, Sabor a Son, Esencia Bonyé, Faena, Los Caballeros del Son y todos los grupos soneros a los cuales tanto bailó y cantó.
De seguro que a Wito le hacen falta sus compañeros guitarristas Manolín y Jaime, las maracas y palitos tocados por Violeta Joa, el bongo con Alex y los poemas del poeta de Barahona.
Igualmente, el baile del grupo de damas bohemias, Carmen Susana, Violeta, Silvia, Emma y Wanda.
Recordará aquellos días bohemios y soneros en Juan Dolio.
Le harán falta las parrilladas y las canciones románticas.
Caramba, extraño a Wito y Jaime en la ruta silenciosa hacia el Club Arrroyo Hondo.
El retorno de Jaime no debe dilatar, la directiva y el Club Arroyo Hondo necesitan ese activo, trabajador incansable durante años hacia la fortaleza de esa institución.