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Wed, Jan

ESPERANZA, UNA REALIDAD ECONOMICA CAMBIANTE Y EN DECADENCIA

Cibao Central
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La ciudad y el municipio de Esperanza, hoy en día, si no es el primero, está bastante cercano, en ser el de mayor población de toda la línea noroeste. Su población ronda casi los 100 mil habitantes por lo que pudiese estar entre uno de los 25 municipios más poblados del país.


Históricamente, Esperanza ha sido una comunidad que se ha movido al compás de los grandes cambios en la economía del país. Primero productora tradicional de arroz, plátanos, yuca y otros rubros. Tuvo en su seno el único ingenio de toda la región (Ingenio Esperanza), que con el descenso de la industria azucarera, dio paso a la instalación del Parque de Zona Industrial de Esperanza, piedra angular de la economía local.
En la actualidad podemos observar signos/señales importantes que de un tiempo hacia acá la economía local decrece, se estanca, involuciona; esto alarma y preocupa a todos los que nos duele el presente y futuro de esta tierra y su gente. Hechos concretos que confirman los postulados anteriores son; El parque de Zona Franca Industrial, que tuvo momentos de alto impacto y esplendor, empleando hasta cerca de 10 mil obreros, a duras penas logra llegar a 3 mil en los últimos tiempos; muchos rubros agrícolas y agropecuarios, han mermado considerablemente su producción, tal es el caso del arroz, el ganado (de leche y de carne), yuca, plátanos, guandules,
Etc., Tierras y productores por necesidad han migrado hacia la producción de bananos, la cual tiene una alta dependencia de las fluctuaciones y complejidades del mercado internacional y a su vez, se concentra en muy pocas manos; han cerrado y desaparecido una gran cantidad de negocios evidencia palpable en la deteriorada e intransitable Avenida María Trinidad Sánchez, por suerte que muchos de esos negocios abandonados los han reabierto comerciantes chinos, quienes poco a poco, pero consistentemente van incrementando su participación en la economía local, lo cual es alentador.
Podemos asegurar que la economía de Esperanza en este momento se sostiene sobre todo en los empleos que proporcionan: La Zona Franca Industrial, cultivo del banano, comercio en general (cada vez más en manos de los chinos); bancas de lotería, motoconchos, las remesas que reciben muchas de las personas; el rol especial que juegan la inmensa comunidad haitiana en este pueblo, pues por un lado impacta positivamente por el lado de la demanda de bienes y servicios, y por el otro, limitan y deprimen el empleo y los salarios de todos.
Esta realidad aquí presentada muestra la economía local con predominio marcado en el servicio, en descuido y desmedro de la producción agrícola e industrial, nos coloca en condición de fragilidad, vulnerabilidad y bastante expuesta a los vaivenes del plano internacional, económica y políticamente. Compete que ejecutemos planes, políticas y proyectos que enfaticen el incremento y desarrollo de la producción agrícola y pecuaria diversificada, empuje a la industria (incentivar la pequeña, mediana y micro empresa; crear empleos dignos, en especial para una juventud ociosa y necesitada de oportunidades de todo tipo. Este esfuerzo debe incluir tanto el sector público, así como el sector privado, y toda la sociedad.
Es tiempo de que las autoridades, nacionales y locales, definitivamente vengan en auxilio de este pueblo triste y olvidado. Esperanza no puede esperar más. Es urgente la reconstrucción de la Avenida María Trinidad Sánchez, asfaltado de las calles y caminos vecinales; construcción de alguna vía alterna o de circunvalación que descongestione el transito caótico por el centro de la ciudad; concluir trabajos de reconstrucción del Materno Infantil, ¡construcción de un verdadero Hospital Municipal, ,Luz eléctrica 24 horas para todos; Agua potable para toda la población, Construcción Casa de la Cultura; Apoyo al arte y la cultura; Alcantarillado pluvial y sanitario, enfrentar con energía la delincuencia e inseguridad, se pueden instalar cámaras de vigilancia en el centro de la ciudad y parques públicos, Etc.
Para que logremos superar este estado de cosas, es necesario que toda la población se empodere y se anime a participar en la solución de sus problemas; no es posible trascender esta penosa realidad sin que previamente no adquiera conciencia, unidad y organización de todos, a fin de construir la ciudad y municipio que necesitamos y merecemos. Ante esta crisis, armémonos de valor, inteligencia, creatividad, optimismo, confianza, y sobre todo, de mucha Esperanza.
Emilio Rojas