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Fri, Feb

FEMINICIDIOS

Opinion
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El hecho de que todavía continúe siendo una cifra elevada no quita importancia a que de 107 en el 2017 haya bajado a 88 la cantidad de feminicidios en el presente año, tal como resaltó el Procurador General de la República durante el acto efectuado este miércoles en uno de los salones de la Cancillería, ante un público que excedió su capacidad. 

Al tomar el dato como referencia, el licenciado Jean Alain Rodríguez resaltó la mejoría en proporción de un 15 por ciento en base  a la implementación del Plan Nacional contra la Violencia de Género, que ha abarcado los diversos y complejos aspectos que involucra el problema.

El Procurador General recordó los 3 objetivos fundamentales que persigue la implementación del plan: crear conciencia con fines de prevención; proseguir fomentando la denuncia por parte de las víctimas de abusos, y por último prestarles eficaz atención.

En su amplia exposición, Alain Rodríguez detalló los resultados de cada una de las 22 acciones puestas en práctica por las autoridades.      Estas incluyen la capacitación de personal especializado para la realización del Plan;  centenares de charlas a nivel de comunidades y universidades; colocación de afiches y protocolos de asistencia para brindar atención adecuada en los casos de abusos.

Obvio que para prevenir y reducir la cantidad de feminicidios se requiere de manera fundamental contar con la colaboración de las víctimas. La colocación de 60 mil afiches instándolas a acercarse a las autoridades y colocarse bajo su amparo, la meta de establecer  Unidades de Violencia de Género en catorce provincias que carecían de ellas de las cuales ya hay cinco operando y el acceso gratuito a la Línea de Vida para atender las denuncias por maltrato han formado parte importante del Plan y sus logros.

Disposiciones complementarias van desde la instalación de nuevos Centros de Intervención Conductual para Hombres; la capacitación especializada de decenas de psicólogos forenses; creación de dos nuevos Centros Regionales de Atención a Sobrevivientes de Violencia, y de modo especial la instrucción a los fiscales de todas las provincias del país para brindar protección inmediata a las víctimas de violencia de género a partir de recibida la denuncia  formaron también parte de la laboriosa agenda de trabajo del Plan en su primer año de vigencia.

Cierto que todavía queda mucho trecho por andar para lograr el ideal de que los feminicidios desaparezcan del mapa de violencia del país.  Pero  tenemos que estar conscientes que se trata de una muy arraigada torcida cultura machista, que tiende a contar en no pocos casos con la complicidad pasiva de la víctima por diversas razones, incluyendo una herencia familiar de sumisión al hombre abusador que es “el que trae la comida a la casa” y a quien no debe darle motivo para que te maltrate.  Es, pues, misión trabajosa y cuesta arriba que requiere tiempo, tenacidad y esfuerzo y para implementar la cual no existen varas mágicas ni fórmulas milagrosas.

Pero como decía el poeta Machado “se hace camino al andar”. Y lo más importante es que todo indica que la andadura se ha puesto en marcha.  Solo queda esperar que continúe a paso firme y constante.